
Hay noches mágicas, especiales, llenas de encanto que invitan a los sueños. Una de esas noches... la de Reyes.
Recuerdo de pequeña que no podía dormir pensando en la visita de los Tres Reyes Magos. Dejaba en el comedor mis zapatos bien lustrosos, junto con los de mi hermana y esperaba, esperaba...con los ojos bien abiertos. Al final, me vencía el sueño y no podía evitar dormirme.
Por la mañana, muy temprano, saltaba de la cama y me iba corriendo hasta el comedor...¡Ahh! ¡Ahh!!, ¡qué sorpresa tan buena! ¡Cuántos regalos bonitos que recibíamos: una muñeca, un maletín de enfermera, algún jersey, calcetines, más juguetes...Todo era sencillo y una auténtica fiesta.
Dejemos que la magia siga viva y podamos ilusionarnos tanto, como cuando éramos niños. Cada día puede ser especial, único. Tan sólo mirando a nuestro alrededor, podemos encontrar la misma felicidad sentada al lado, esperándonos.
Un beso a todos y ¡¡¡Feliz Reyes 2009!!!
Recuerdo de pequeña que no podía dormir pensando en la visita de los Tres Reyes Magos. Dejaba en el comedor mis zapatos bien lustrosos, junto con los de mi hermana y esperaba, esperaba...con los ojos bien abiertos. Al final, me vencía el sueño y no podía evitar dormirme.
Por la mañana, muy temprano, saltaba de la cama y me iba corriendo hasta el comedor...¡Ahh! ¡Ahh!!, ¡qué sorpresa tan buena! ¡Cuántos regalos bonitos que recibíamos: una muñeca, un maletín de enfermera, algún jersey, calcetines, más juguetes...Todo era sencillo y una auténtica fiesta.
Dejemos que la magia siga viva y podamos ilusionarnos tanto, como cuando éramos niños. Cada día puede ser especial, único. Tan sólo mirando a nuestro alrededor, podemos encontrar la misma felicidad sentada al lado, esperándonos.
Un beso a todos y ¡¡¡Feliz Reyes 2009!!!
Alodia
Imagen: Diego Velázquez, "La Adoración de los Reyes Magos" (1619)





