domingo, 7 de abril de 2013

VALORAR EL SENTIDO DE LAS COSAS

-Mira qué bellos esos farolitos...como para pintarlos. Fíjate cómo cae la luz sobre esa enredadera. Y esas antenitas recortadas contra la luna...La vida es para disfrutarla sanamente, Pedro. Trata de poner atención a todo lo que ella te brinda; el lado mágico de las cosas se encuentra a cada instante, pero no solemos prestar la atención necesaria a las cosas simples. Intenta percibir y sentir, en lugar de pensar. El sentido profundo de la vida se encuentra más allá del pensamiento. ¿Sabes Pedrito? La vida es un cuento de hadas hecho realidad, es un don muy valioso que se te brinda porque "alguien" te ama...

Extraído de Ami, El niño de las estrellas, de Enrique Barrios.

¡Qué poco valoramos lo que tenemos a nuestro alcance! Volvemos a caer en la trampa un día tras otro...es así. Nos centramos constantemente en el futuro pensando en lo que haremos cuándo tengamos un buen trabajo, una casa mejor, un marido, un viaje...o recordando el pasado viviendo de los recuerdos. La verdadera vida está ahora, con nosotros y nos rodea por todas partes, pero no apreciamos casi nada de lo que tenemos...


Micaela Serrano

martes, 26 de febrero de 2013

LA FLAUTA DEL ANGEL

Hoy voy a recuperar un cuento escrito hace unos años que todavía me emociona al leerlo, espero que os guste.

LA FLAUTA DEL ANGEL



Érase una vez un ángel que se escapó del cielo porque estaba aburrido del mundo que le rodeaba. Vivía en completa armonía al lado de sus hermanos, del Dios Padre, de los mártires y de los Santos. Todos vivían entre las nubes. Bailaban con las estrellas y sobre todo reían. Sus ropas aladas se confundían con el brillo de la luna y sus risas se perdían en el viento. Aparentemente era una vida envidiable, pero Noel quería ver otro mundo, conocer las costumbres del resto de seres del planeta, hablar sus lenguas, adquirir sus costumbres... y esta inquietud le entristecía.

Noel siempre iba acompañado de una flauta, que era su más fiel amigo. Siempre que sentía pena, entonaba una dulce canción capaz de inmovilizar a multitudes enteras. Su corazón mágico iluminaba el escenario y las notas de su flauta apaciguaban a los mismos ladrones.

Una noche de primavera, Noel cogió su flauta y se arrojó en paracaídas desde su morada celeste. No dijo nada a nadie, pero escribió una nota a su padre en la que le indicaba que estaría un tiempo fuera y le rogaba asimismo que no le intentaran buscar.

Noel aterrizó en las proximidades del Tibet. -¡Qué lugar tan hermoso!- se dijo-. ¡Qué diferente era todo!¡Hay montañas, ríos, zonas verdes, tierras desérticas...; pero también cuánta pobreza y miseria por las calles! En Calcuta le angustiaba ver a tantos niños hundidos en el dolor y la enfermedad. Se acercaba hasta ellos, los acariciaba, los abrazaba y ellos respondían con una breve sonrisa.

Voló hasta China, Japón y Vietnann. Aprendió algo de japonés y su curiosidad le llevó a practicar artes marciales. Noel hablaba con todo el mundo que encontraba. Con signos y gestos elementales era capaz de comunicarse incluso con el más torpe. Todos le admiraban por su gran carisma. Era capaz de devolver el aliento a un moribundo, tan sólo con su sonrisa; pero cuando tocaba la flauta el mundo se paralizaba: el sol se detenía en el horizonte, el viento se colgaba de los árboles, los pájaros enmudecían, era una música celestial, alimento del alma, sed de vida.

Noel se convirtió sin saberlo en una estrella mundial. “El nuevo Dalai Lama”, “El nuevo Jesucristo”, “El gran Mesías”...Todos los periódicos anunciaban su aparición y su vida de pronto empezó a convertirse en una tortura. Todos los medios televisivos le perseguían, miles de periodistas querían obtener el mejor reportaje que nunca se hubiera escrito. Noel sólo quería ver el mundo y hacer feliz a la gente, nada más.

Huyendo de los territorios de Asia, un buen día apareció en la ciudad de Granada, en medio de la espectacular Alhambra. Cuando paseaba completamente embriagado por la belleza del lugar, se encontró de repente a una hermosa mujer llorando amargamente.

-¡Hola, hermosa mujer! ¿Qué te sucede?- le dijo amorosamente el ángel.

Rebeca, que así se llamaba ella, le devolvió avergonzada la mirada y apenas pronunció unas palabras:

-¡No es nada! ¡Ya se me pasará!

Noel cogió su flauta y tocó la canción más espléndida que jamás entonara. Rebeca por supuesto se enamoró de inmediato de aquel bello hombre.

Con el tiempo, Noel y Rebeca se hicieron amigos y después amantes; pero su destino era totalmente incierto. El tendría que marcharse algún día y abandonar al ser más puro y divino que conociera en la tierra.

Así estaban las cosas cuando una mañana de invierno, apareció el padre de Noel por la ventana de su habitación y le dijo:

-¡Hijo mío! ¿Cúando vas a volver a casa? ¡Todos te reclamamos y te echamos de menos!

-¡Padre querido! ¡No quiero volver! ¡Quiero quedarme con Rebeca y su mundo! Sé que aquí hay dolor, miserias, guerras, pero también hay amor y una magia invisible en las pequeñas cosas: ¿has probado el chocolate, papá? ¡Es sensacional! ¿Has sentido la brisa del mar sobre tu cuerpo desnudo? ¿Te has sumergido en las aguas transparentes del océano? ¿Has visto las impresionantes montañas del Himalaya? ¿Has oído el silencio en un cálido desierto iluminado por la luna? ¿Te has emocionado con la risa de un niño? ¿Has sentido la energía que se esconde en un beso, en un abrazo?... Aquí hay miles de cosas que nos perdemos allí arriba, que nunca encontraremos.

-¡Hijo, tú eres un ángel! ¡Eres inmortal! Verás envejecer a tu mujer y a tus hijos. Ellos se morirán y todos tus amigos. Y sufrirás amargamente. Para ti el tiempo no existe, pero sí para ellos. Y el tiempo no perdona a nadie.

Noel se quedó pensativo y se hundió en una profunda tristeza. Sabía interiormente que tenía que volver, que su sitio estaba arriba.

Pasaron unas semanas y un buen día, Noel con un torrente de lágrimas en los ojos se marchó de Granada. Escribió una larguísima carta a Rebeca, en la cual contaba toda su historia y dónde le prometía su amor sincero y eterno. Algún día volverían a estar juntos porque Rebeca tenía alma de ángel. Junto a su carta, estaba la flauta, el objeto más sagrado que tenía Noel.

Se cuenta que desde ese día, la flauta enmudeció para siempre y nadie pudo emitir ni tan siquiera una nota.


Micaela Serrano

lunes, 21 de enero de 2013

EL RECUERDO DE VAN MORRISON



“Profesional Jealousy” resuena
en las entrañas,
cavidades de mi alma.

Todo se redobla ante el saxo,
música templada,
desgarrada voz que
tiembla en mis oídos.

Te recuerdo todavía.

Eras un sueño tejido de lunas.
Me parecías el ser
más puro, indescriptible,
imposible de atrapar
como el viento ciego.

Te amaba con desespero,
fantasma inquieto,
y esperaba junto a
Van Morrison, ansiosa,
tu presencia llana,
tu voz, tu cuerpo desnudo.

Te vendía mi sonrisa
a cada momento.
Te regalaba mis encantos,
tiernas palabras,
con valentía y travesura.

¡Y yo estaba muerta!, entonces,
y tú me diste
trocitos de vida,
ilusiones y esperanzas.

Van Morrison suena
hoy en mis oídos
después de muchos años.

El sueño desaparecía,
lentamente,
hasta fulminarse.

 ¡Sí! Estaba tan muerta, entonces,
¡y tú me diste la luz!...

¡Cuántos recuerdos extraños,
tormentas y alegrías,
acariciando mi piel
vacía de palabras!

Tú y Van Morrison.

Micaela Serrano de "No dejes de Ser lluvia"





viernes, 21 de diciembre de 2012

¡¡¡¡ FELICES FIESTAS !!!!



Os deseo de todo corazón una FELIZ NAVIDAD y un Nuevo año 2013, lleno de magia, luz y prosperidad. Un fuerte abrazo.

domingo, 11 de noviembre de 2012

A SORBOS DE DIAS



Vivo con el fuego
apartada de tu luz,
avanzando en el camino
en medio de la ciudad.

Una parte de mí, vive
en el silencio más oscuro.
Otra se rompe en mitades
y alcanzan los dedos
de junio encendido.

Son brasas que gimen
insólitas en el pleamar.
Espadas que rompen
tu corazón de lunas.

Aunque no vuelvas
sé que tu boca es mía.

Aunque no vuelvas
sé que aprendí a amarte
a sorbos de días.

De "No dejes de ser lluvia"
Imagen: "Como estás celosa" de Paul Gaugin







domingo, 21 de octubre de 2012

AMANTES


Has quedado de nuevo
con él, tu nuevo amante.
Te acaricia como un lobo
para morderte después.
Te dejas deshacerte,
desdecirte,
bajo la luna de mayo.
Como una serpiente
te deslizas ligera
por los surcos de su vientre.

Mueres por unas horas
aplastada por sus besos.

Casi adormecida te levantas
con las campanas de domingo.

De "No dejes de Ser Lluvia"
Imagen: "El beso" de Auguste Rodin




viernes, 12 de octubre de 2012

HOMENAJE A GLORIA FUERTES

El próximo jueves 18 de octubre a las 19 h. en la biblioteca de Viladecans, se celebra un encuentro de poetas del Baix Llobregat.

Ese día rendiremos homenaje a la gran poeta y escritora Gloria Fuertes.

Os dejo unos poemas de ella:


Algo sucede

Algo me pasa que en mi pecho existe.
Vuelan hormigas y discurren peces.
Suena la sangre y el tambor convoca.
Hay un incendio cerca de mi pulso.
De nuevo el tigre lanza su mensaje.
Tiene mi cama sed de otra figura.
Vuelven las venas a cantar presagios.
Torna el insomnio con sus mil disfraces.
Lavo mis manos para hacerlas suyas,
peino el cabello, río a las vecinas.
Y cuanto miro se convierte en agua.
¡Esto es amor y lo demás miseria!


Al borde

Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.



Poemas de Gloria Fuertes