
Noche de jazz enloquecida,
rota por la voz del trompetista.
Te permití a mi lado
una sonrisa de invierno.
Te marchaste.
Me dejaste herida y turbia,
con miles de recuerdos
rodando en las esquinas
de un bar de medianoche.
No paraba de sonar
aquella melodía de Bonnie Raitt:
I can´t make love me!
Mis brazos, conjura de fuego,
resbalaban entre el humo
y el piano huérfano.
De repente
sólo me confudieron
tus besos nómadas,
espadas palpitantes
de lenguas rotas,
ceguera de tres minutos.
Micaela
De "No dejes de Ser LLuvia"
Imagen: Marc chagall "Lovers over Saint Paul"