domingo, 11 de noviembre de 2012

A SORBOS DE DIAS



Vivo con el fuego
apartada de tu luz,
avanzando en el camino
en medio de la ciudad.

Una parte de mí, vive
en el silencio más oscuro.
Otra se rompe en mitades
y alcanzan los dedos
de junio encendido.

Son brasas que gimen
insólitas en el pleamar.
Espadas que rompen
tu corazón de lunas.

Aunque no vuelvas
sé que tu boca es mía.

Aunque no vuelvas
sé que aprendí a amarte
a sorbos de días.

De "No dejes de ser lluvia"
Imagen: "Como estás celosa" de Paul Gaugin







3 comentarios:

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Versos encendidos, heridos y al mismo tiempo victoriosos de amor.
Bellísimo poema

Saludos

Myriam dijo...

Como me gusta la expresión "a sorbo de días". Gracias por estos versos de tu libro, versos heridos que al mismo tiempo no se dejan vencer y creen que el amor existe.

Y gracias por tus palabras de bienvenida en casa Micaela. La pasé genial.

Besos

RECOMENZAR dijo...

bello escribes con tu alma